¡Hola, amigos viajeros!
Asturias no es solo un destino del norte. Es una manera de entender el paisaje. Aquí, el mar y la montaña no compiten, conviven. Las distancias son cortas, pero los matices infinitos. Cada valle, cada puerto y cada ciudad reflejan la relación profunda entre el territorio y las personas que lo han habitado.
Si has pensado en descubrir cuáles son los pueblos y paisajes de Asturias, esta salida permite observar cómo la naturaleza condiciona el ritmo de vida, la arquitectura, la gastronomía e incluso el carácter. Este viaje a Asturias es un conjunto de escenarios que invitan a comprender un territorio con identidad propia.
Oviedo, elegancia y memoria histórica
Oviedo, la capital de Asturias, combina la calma de una ciudad señorial con rincones que sorprenden en cada esquina. Calles empedradas y fachadas barrocas invitan a pasear sin prisa, mientras plazas como la Plaza del Fontán irradian vida local. La Catedral de San Salvador es un testimonio imponente del patrimonio gótico y prerrománico.
Además, museos como el MUA, rutas literarias y parques tranquilos como el Campo de San Francisco aportan espacios de calma y observación. Cada detalle, cada color y cada sonido hacen que caminar por Oviedo sea una experiencia sensorial que conecta pasado y presente.
Gijón y la energía del mar
Gijón es dinamismo y mar. El casco antiguo de Cimavilla, con callejones llenos de historia y casas de colores, ofrece rincones que invitan a pasear sin prisa. La playa de San Lorenzo se extiende frente al Cantábrico, creando un escenario perfecto para observar el puerto, los barcos y la vida local.
Mercados, terrazas y pequeños cafés muestran la vitalidad de la ciudad. Por otro lado, espacios culturales como el Jardín Botánico Atlántico y museos enriquecen el recorrido. Gijón combina tradición y modernidad, ofreciendo un litoral que se percibe vivo, auténtico y lleno de energía.
Pueblos marineros con encanto
La costa asturiana está llena de pueblos con encanto, puertos pintorescos y callejones que invitan a pasear sin prisa. Cada rincón refleja la tradición marinera y la autenticidad del Principado.
Luarca, conocida como la Villa Blanca, ofrece casas blancas que se extienden sobre el acantilado y un puerto recogido donde las calles estrechas invitan a observar la vida cotidiana.
Cudillero es un pueblo colorido que parece sacado de una postal. Las casas escalonadas sobre el puerto, los callejones laberínticos y los miradores con vistas espectaculares transmiten la autenticidad de su pasado marinero.
Ribadesella, donde el río Sella desemboca en el mar, combina playas amplísimas con un casco antiguo lleno de vida, donde tradición, cultura y paisaje se funden con armonía.
Llanes conserva todo el encanto del patrimonio costero, con murallas medievales, calas escondidas y calles empedradas que invitan a pasear y dejarse llevar, ofreciendo panorámicas que quedan grabadas en la memoria.
Todos estos pueblos muestran el lado más auténtico de Asturias, donde la vida marinera, los colores y las tradiciones se mantienen vivos. Pasear por ellos es conectar con la historia, el mar y la cultura local, y dejarse cautivar por rincones que perduran mucho más allá de la visita.
Cangas de Onís y los Picos de Europa
Adentrándonos en el interior, Cangas de Onís da paso a los Picos de Europa, con valles profundos, picos majestuosos y senderos que serpentean entre prados, bosques y ríos cristalinos. Además, los pueblos tradicionales, con casas de piedra y callejones, conservan la autenticidad asturiana. Mientras tanto, la luz, la niebla y los colores de las montañas crean panorámicas que cautivan los sentidos.
Aquí la naturaleza, la cultura y la historia se combinan, ofreciendo un entorno perfecto para pasear, contemplar y conectar con la belleza de los paisajes interiores de Asturias.
Lagos de Covadonga, el paisaje más icónico de Asturias
Los Lagos de Covadonga son uno de los paisajes más emblemáticos de Asturias.
Aguas tranquilas rodeadas de prados verdes y picos escarpados crean una imagen icónica que cambia con la luz del día. El entorno del santuario y el silencio de la montaña invitan a contemplar las panorámicas y dejarse llevar por una sensación de calma profunda que conecta naturaleza e historia en un mismo escenario.
Estos paisajes no solo muestran la belleza natural de Asturias, sino que también invitan a vivirla con calma y atención. Pasear por los Lagos de Covadonga es una experiencia que combina contemplación, historia y emoción, dejando una impresión que perdura mucho más allá de la visita.
Asturias no se puede resumir en unos pocos nombres propios ni en un solo paisaje. Todo conecta la costa con el interior y permite captar su esencia: la fuerza del territorio, el diálogo constante entre mar y montaña y una identidad cultural profundamente vinculada a la naturaleza que lo rodea.
Acercarse a los pueblos y paisajes de Asturias con curiosidad y con una mirada atenta transforma la estancia en una experiencia que va más allá de la contemplación. Tómate tu tiempo, observa, escucha el sonido del mar y del viento en la montaña, y deja que cada rincón te cuente su historia.
Es así como el territorio se revela con toda su autenticidad.
Desde el Club del Viatger hemos diseñado un viaje para descubrir Asturias con todo incluido del 13 al 19 de junio.
Un viaje donde la costa, el interior y la alta montaña ofrecen experiencias diferentes según la época del año, la luz y los paisajes que se visitan. Esto convierte cada recorrido en una forma única de conocer el Principado.
Si quieres más información sobre el viaje a Asturias, puedes contactarnos al 937 665 996 o escribir a marqueting@clubdelviatger.cat.











