Después del desayuno nos trasladaremos hacia la localidad de Villefranche-sur-Mer.
Un lugar que nos cautivará desde el primer momento, con sus casas pintadas con tonalidades pastel, de callejuelas empedradas y pequeñas plazas con cafés acogedores, puertas de madera antigua, balcones llenos de flores y tiendas que parecen salir de un cuento.
Daremos un paseo para admirar su casco histórico y visitaremos la histórica ciudadela de Saint-Elme, uno de los puntos más característicos de Villefranche.
Haremos la siguiente parada del día en Saint-Jean-Cap-Ferrat, donde conoceremos la Villa y los Jardines Ephrussi de Rothschild, un palacete construido a principios del siglo XX por Béatrice Ephrussi de Rothschild, que refleja la pasión de su propietaria por el arte, el lujo y la lujo.
En su interior, cada sala es un pequeño tesoro: mobiliario antiguo, tapices ricos, pinturas y esculturas europeas y orientales que muestran un refinamiento exquisito. Béatrice llenó la villa con colecciones únicas de porcelana, cerámica, joyería y objetos de arte que hoy permiten a los visitantes sumergirse en la elegancia de la época.
Pero lo que hace realmente especial la villa son los jardines, diseñados con temáticas distintas, que van desde el jardín francés, provenza o de las rosas.
Después de almorzar, llegaremos finalmente a Menton, un pequeño tesoro de la Costa Azul, con un encanto que combina la luz mediterránea, la proximidad del mar y la riqueza de su patrimonio histórico. Este pueblo es conocido como la ciudad de los cítricos y organiza cada año la sorprendente, extravagante, refrescante y colorida Fête du Citron, ¡una celebración de carnaval donde las naranjas y los limones son las protagonistas!
Nosotros nos acercaremos hasta el Vieux Menton, con sus calles estrechas y empedradas, las plazas con fuentes y los balcones llenos de flores, que crean un ambiente acogedor y que nos invitarán a perdernos. Llegaremos hasta la basílica barroca de Saint-Michel-Archange y veremos algunos de sus jardines.
Por último, nos trasladaremos hacia el aeropuerto de Niza para volar hacia Barcelona. A su llegada traslado hasta los mismos puntos de recogida del primer día.