Mallorca, entre la terra y el mar

Miró consideraba Mallorca como la luz pura del Mediterráneo. Los excursionistas y ciclistas la adoran por sus formidables picos y acantilados de piedra caliza. En cambio, otros se enamoran de momentos tan fugaces como la caída de las flores de los almendros sobre los prados en primavera o el manto dorado de los viñedos en otoño. No importa en la época en que vayas, la isla es una estrella del Mediterráneo que desprende alegría, grandiosidad y nos seducirá con sus rinconcitos llenos de encanto, su naturaleza, impresionantes paisajes y cautivadoras villas rurales que han mantenido sus raíces y tradiciones.

Iremos en una de las mejores épocas del año brindando sesión con un programa magnífico e inédito. Nos alojaremos en el centro de Palma, disfrutaremos de la mejor gastronomía de la tierra, visitaremos auténticos pueblos de interior característicos por su exquisita arquitectura, nos maravillaremos con pueblecitos de postal como las villas marineras de Portocolom o Santanyí, y realizaremos experiencias únicas como el llegada a Sóller en un tren de época que transcurrirá por escenarios de la Mallorca rural y muchas sorpresas más que no vamos a dejar escapar. Te animas?

Itinerario

Llegada a Mallorca
Miércoles, 17 de marzo

Salida desde los diferentes puntos de recogida en dirección al aeropuerto de Barcelona, para facturar maletas y coger nuestro vuelo que nos llevará hasta Palma de Mallorca. Al llegar y después de recoger las maletas, nos encontraremos con nuestro guía local que nos acompañará en los próximos días.

Almuerzo en un restaurante local.

Menuda, marítima y gozosa, Palma es una de las capitales más interesantes del continente europeo, que cautiva al viajero con sus inspiradoras vistas al mar, la buena gastronomía y su vitalidad. Su territorio concentra numerosos puntos de interés y destaca por su inmensa catedral gótica, que se amarra como la proa de un gran barco a orillas del Mediterráneo, sorprende por su castillo fortificado, y enamora con su centro histórico lleno de pequeños y encantadores callejones laberínticos donde se concentran muchas muestras de históricos palacetes que esconden bellos patios interiores. Esta tarde, realizaremos una visita panorámica para conocer algunos de sus atractivos como el paseo marítimo, visitaremos el Castillo de Bellver, los antiguos baños árabes y haremos una vuelta por el centro histórico antes de llegar al hotel donde descansaremos estos días.

Cena en un restaurante local y alojamiento.

Sóller - Fornalutx y la Finca de Can Det
Jueves, 18 de marzo

Desayuno en el hotel. Hoy será uno de los días más especiales del viaje. Nos dirigimos hasta la estación de tren para tomar el viejo ferrocarril de madera que traquetea sobre la vía con una canción pegadiza, que nos transportará hasta otra época, ofreciéndonos escenas de una Mallorca rural, que impregnarán nuestra retina mientras atravesamos por varios túneles, fértiles valles y ascendemos lentamente por los contrafuertes de la cordillera de Tramuntana. Un memorable y emocionante trayecto, que se inauguró en 1912, y que culminará con la llegada a la magnífica villa de Sóller.

El valle de Sóller o valle de oro es conocido por sus huertas de naranjos y limoneros que florecen en primavera y embriagan los sentidos. Es aquí donde se enclava Sóller, una pequeña y encantadora ciudad, abrazada al noroeste de la Sierra de Tramuntana. Haremos un paseo explorando su elegante arquitectura modernista, transitando por sus tranquilas calles, a menudo empedrados que nos llevarán hasta el museo de Can Prunera, que hoy visitaremos.

Situado en una antigua casa modernista construida a principios de siglo XX con formas sinuosas, animalísticas y naturales, Can Prunera, se ha convertido en una de las joyas más importantes del municipio y hoy en día, acoge una de las galerías más destacadas de la isla, con obras del célebre pintor Juli Ramis, natural de Sóller.

Al terminar, nos trasladaremos unos kilómetros para visitar una explotación de olivos, donde conoceremos de la mano de su terrateniente, las cualidades de su suave aceite dorado, el cual se extrae en una de las almazaras más auténticas, antiguas y tradicionales de Mallorca, la cual que inició su actividad en 1561.

Seguiremos camino hasta Fornalutx, un pueblecito de postal con casas de piedra que descansa bajo la sombra de elevadas montañas, distinguida por ser una de las más encantadoras de la isla, que conserva todavía su núcleo histórico lleno de estrechas calles y bellos jardines, donde podremos admirar la arquitectura tradicional montañesa, con ejemplos tan interesantes como el ayuntamiento que cuenta con una torre de defensa del siglo XVII o la iglesia.

Volveremos de nuevo a Sóller donde tomaremos otro tren muy especial, el tranvía, el cual salva una distancia de dos kilómetros por bellos paisajes hasta llegar al puerto. La ventana de Sóller en el mar es un idílico rinconcito donde tendremos el placer de almorzar en uno de sus restaurantes locales. Después de reponer energía dispondremos de un poco de tiempo para hacer un paseo antes de volver a Palma.

Cena y alojamiento en el hotel.

Valldemossa y Deià
Viernes, 19 de marzo

Desayuno en el hotel. La primera parada de hoy será en Valldemossa llena de notables calles tradicionales y flores, casas de piedra y impresionantes fincas, aunque, principalmente destaca por la magnífica cartuja real que corona la villa, un majestuoso monasterio y antigua residencia real que acogió monarcas, monjes e incluso, al célebre compositor Frédéric Chopin y a su amante, la escritora George Sand, el invierno de 1838. El origen de este lugar se remonta a 1310 cuando Jaume II erigió un palacio que fue abandonado y recuperado posteriormente por la orden de los cartujos, quienes lo convirtieron en un monasterio, que se ha convertido en la actualidad en uno de los puntos más distinguibles y populares de Mallorca.

La última parada de hoy será en Deià. De lejos observaremos como la Sierra de Tramuntana se eleva como un anfiteatro sobre la villa, recordando a un nido de pájaro que cuelga sobre el Mediterráneo. Se dice que no hay otro igual en Baleares. Sus casas de piedra dorada trepan por la colina piramidal y brillan como la miel al atardecer. Pasearemos por este pueblo flanqueado de empinadas callejuelas con cuidadas casas que disfrutan de espectaculares vistas sobre el mar y terrazas de huerta, cítricos, almendros y algunas viñas, toda una joya creada por la mano del hombre que satisface el deleite de sus visitantes y que inspira a numerosos artistas románticos y escritores.

Almuerzo en un restaurante local en ruta. Después de un día lleno de emociones, volveremos a Mallorca para cenar y descansar en nuestro hotel.

Pollença – Mirador de Sa Creueta y Alcúdia
Sábado, 20 de marzo

Desayuno en el hotel. Hoy nos dirigiremos hacia el noroeste de Mallorca, auténtico corazón y alma de la isla, conocida por sus espectaculares costas, formidables ciudades culturales y calas de arena blanca que engloban un paraíso para los amantes de la naturaleza y el turismo. Es en este punto donde la sierra de Tramuntana nos ofrecerá su versión más suntuosa, ya que, la cordillera se adentra en el mar en el cabo de Formentor.

Pararemos inicialmente en Pollença, el maravilloso pueblo con carácter bohemio que ha atraído a lo largo de su historia a numerosos artistas, escritores y músicos, desde Winston Churchill hasta Agatha Christie. Y la verdad, es que no es de extrañar, ya que después de nuestra visita también nos habremos rendido al encanto de este lugar. Visitaremos la Pollença más célebre, la que ha sabido conservar sus raíces y encanto con sus estrechas y tortuosas callejuelas llenas de galerías y tiendas y tendremos tiempo de acercarnos a la manufacturera Teixits Vicens, un negocio familiar donde se confeccionan desde 1854, los tejidos mallorquines de rayas conocidos como robes de llengües, que se elaboran fielmente siguiendo patrones y técnicas tradicionales.

Seguidamente continuamos camino hacia la península de Formentor, el tramo costero más impresionante de la isla, un paisaje abrupto formado por vertiginosos acantilados y erosionados picos que se adentran en el mar. Ascenderemos por la carretera que nos brindará espectaculares vistas sobre la bahía, y que se abre paso hacia el mirador de Sa Creueta, el balcón del Mediterráneo, donde nos detendremos para disfrutar de una de las panorámicas más imponentes y bellas de las islas Baleares.

Traslado de nuevo hacia el interior hasta llegar a Alcúdia donde almorzaremos en un restaurante local. Por la tarde, visitaremos su centro histórico, rodeado de impresionantes murallas medievales que protegen un serpenteante conjunto de calles, mansiones históricas, plazas llenas de cafés y casas de piedra, que nos deleitaran con su apariencia más auténtica, tranquila y espléndida.

Regreso a Mallorca para cenar en un restaurante local. Alojamiento.

Palma de Mallorca – Santanyí i Portocolom
Domingo, 21 de marzo

Desayuno en el hotel. Hoy comenzaremos con la visita de la Seu, la enorme y hermosa catedral que domina la bahía de Palma, donde descansan los sepulcros de los primeros reyes de la isla. El majestuoso símbolo de la ciudad brilla tanto por la magnificencia de su fachada como por su impresionante interior, diseñado por Antoni Gaudí y el artista contemporáneo Miquel Barceló, que la han convertido en una obra maestra única en el mundo.

Al finalizar, salida de la capital para dirigirse hacia la pequeña villa de Santanyí. Situada entre el parque natural de Mondragó y Ses Salines, el animado y cosmopolita término vive uno de los momentos más dulces de su historia, desde que despertó su excepcional atractivo formado por casas de color miel con una exquisita selección de cafés, boutiques, galerías, tiendas de cerámica y restaurantes, convirtiéndose actualmente en un polo de atracción de numerosos visitantes que llenan la ciudad de gozo y alegría.

De nuevo en el autocar haremos unos kilómetros más de carretera para llegar a Cala Figuera. Vista desde el aire, esta singular población recuerda a una serpiente con mandíbulas abiertas, que muerde un bosque de pinos y pequeñas edificaciones. Se trata, pero de una pequeña villa de pescadores que brilla como un diamante, y que todavía conserva intactas sus raíces y su arquitectura tradicional formada por casetas de poca altura dispuestas a lo largo de su romántico puerto salpicado de coloridas embarcaciones que conforman uno de los rincones más románticos de la costa oriental.

Por último nos trasladaremos hasta Portocolom donde almorzaremos en un restaurante local, una de las localidades más atractivas del este mallorquín que debe su nombre a Cristóbal Colón, el cual visitaremos después de haber hecho un buen bocado. Este pequeño pueblo marinero enclavado en un maravilloso puerto natural de forma irregular con mucho encanto, acoge numerosas casetas, restaurantes, un faro y numerosas embarcaciones de pescadores, que se convierten en los auténticos protagonistas de este paraje tranquilo con poca afluencia de visitantes.

Ya por la tarde, nos desplazaremos de nuevo hacia Palma donde cenaremos en un restaurante local. Alojamiento en el hotel.

Finca treurer – Santuario de Cura y Mesquida Móra
Lunes, 22 de marzo

Desayuno en el hotel y salida ya con maletas para dedicar un último día a conocer un poco más esta tierra tan querida y gratificante.

La primera parada de hoy será en la Finca agrícola Treurer, una propiedad de la familia Miralles, que con estima y esfuerzo cuida el olivar para conseguir un aceite de excelente categoría que deleita incluso los paladares más exigentes, una tierra de tesoros que visitaremos dando un paseo por la finca, el olivar, el área destinada a la producción y donde realizaremos una cata de aceite acompañado de productos locales con un buen vino.

Seguidamente nos trasladamos al macizo de Randa, donde se sitúa el Puig de Cura en su punto más alto y donde se halla el Santuario, a 543 metros de altura, un espacio espiritual, natural, cultural y patrimonial. Situado entre el cielo y la tierra, este enclave disfruta de la mejor panorámica de la isla y fue aquí donde el polifacético Ramon Llull se refugió en el siglo XIII y fundó la escuela de gramática. Después de visitar la iglesia dispondremos de un poco de tiempo para acercarnos hasta el mirador que nos brinda el mar, la cordillera y numerosas poblaciones como telón de fondo, los cuales confieren un cuadro de postal que seguro no podremos dejar de retratar.

La última parada de este viaje la haremos en el Molino de Son Porquer, sede de la Bodega Mesquida Mora, un pequeño paraíso vinícola que fomenta el cultivo sostenible de una gran variedad de uvas que fermentadas dan lugar a una amplia gama de exquisitos vinos aromáticos y donde tendremos el honor de realizar un simpático almuerzo buffet basado en productos frescos y tradicionales acompañados de un buen vino, en un entorno privilegiado.

Al terminar, será hora de despedirnos de la isla. Traslado al aeropuerto para facturar maletas y volar hacia Barcelona, donde el autocar del Club del Viatger nos espera para trasladarnos a los mismos puntos de recogida del primer día.

En este viaje...

  • Encuentro pre viaje para conocer a los compañeros de viaje y recibir el itinerario definitivo
  • Recogida en los distintos puntos acordados del Maresme y Barcelona ciudad
  • Vuelos Barcelona – Mallorca – Barcelona con todas las tasas incluidas
  • Facturación de una maleta de hasta 20 kg
  • Autocar privado para nuestro grupo durante todo el viaje
  • Guía acompañante del Club del Viatger
  • Guía local castellanohablante durante todo el recorrido
  • 5 noches de alojamiento en un hotel de 4* en Palma de Mallorca
  • Las visitas especificadas en el programa con las entradas incluidas
  • Pensión completa desde el almuerzo del primer día hasta el almuerzo del último
  • Bebidas incluidas en las comidas: agua, vino y café
  • Seguro de asistencia básico en viaje
  • Cualquier servicio no especificado en el itinerario
  • Las propinas
  • Los gastos de carácter personal
  • Seguro de cancelación. Precio: 60€ per persona